La persona que queremos educar

En su dimensión personal:

  • Una persona que quiere dar sentido a su vida y que tiende hacia la madurez, el equilibrio y la plenitud en todos los aspectos.
  • Una persona consciente de sus condiciones peculiares, de sus cualidades y limitaciones, dispuesta a dejarse orientar y a tomar sus propias decisiones con responsabilidad.

En su dimensión comunitaria:

  • Una persona que progresa en relación con los otros, en el amor, en el servicio, en la solidaridad y en el perdón.
  • Una persona integrada en la familia, en la cultura de su pueblo, y al mismo tiempo, abierta a otras culturas, capaz de aceptar y colaborar con los demás.

En su dimensión espiritual:

  • Una persona creada a imagen de Dios, en relación filial con Él y en relación fraterna con los hombres, que cree en Jesucristo como Salvador y Señor.
  • Una persona que en la oración, en el amor y en el trabajo encuentre la paz que Cristo ofrece a quienes oran, aman y trabajan.

Actualizado ( Martes, 28 de Julio de 2009 03:40 )